MEO… y las palabras
Marco Enríquez-Ominami (MEO), ¡te caché!, descubrí tu gran debilidad, o mejor dicho, descubrí tu exceso de habilidad: lo tuyo, sin duda, es el monólogo, el soliloquio ensordecedor, delirante, omnisciente como un narrador sabelotodo; un hablador apabullante, sin contención. El domingo te estuve viendo en “Estado Nacional” –y sobre todo escuchándote–, y me di cuenta que … Leer más