
Chilenas y chilenos consumimos en 2014, en promedio, 98 kg de pan al año, la mayor parte marraquetas pero también hallullas y pan de molde, según la Federación Chilena de Industriales Panaderos. Todos se hacen con harina de trigo.El diario argentino Página 12 informó el pasado 25 de diciembre que los argentinos serán los primeros en tener trigo transgénico en sus mesas Argentina está lista para producir trigo transgénico si la secretaría de Agroindustria lo autoriza, lo que ocurriría de inmediato si Brasil y China, sus principales mercados de exportación del grano, dan luz verde. Técnicamente el cultivo estaría aprobado por la Comisión Nacional de Biotecnología CONABIA. Nuevo trabalenguas, “triste trigo transgénico trillado en un trigal” con destino también a Chile, porque el país transandino es el origen del 43% del trigo que importa nuestro país. Argentina puede estar así muy cerca de convertirse en la primer y única nación del mundo en aprobar el trigo transgénico, lo cual genera enorme preocupación en quienes estamos por una alimentación sin transgénicos.
En poco tiempo de gobierno, Donald Trump y Jair Bolsonaro han demostrado que son realmente lo que prometieron ser en sus campañas electorales. No es cuestión que en el poder se hayan sacado la máscara, como ocurre con tantos otros políticos triunfantes que acostumbran a defraudar las expectativas de quienes los eligieron.
Trump, cual niño mañoso entre películas de dibujos animados e insultos a sus colaboradores, tiene metido entre ceja y ceja la construcción del famoso muro en la frontera sur del país, a fin de evitar el ingreso de algunos habitantes de “países de mierda”, sobre todo de los más pobres, incluidos los niños.
El exguerrillero y excandidato presidencial de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que a partir del próximo 10 de enero, tras la nueva toma de posesión del presidente venezolano, Nicolás Maduro, se inicia un período que pone en “riesgo la paz en Latinoamérica”.
Los indicadores de cultura política hablan del descontento de la ciudadanía hacia las instituciones públicas. El nivel de satisfacción con la democracia pasó de un 38% en 1995 al 39% en 2013. La confianza en las instituciones políticas (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial) en 18 países de América Latina promedia el 30%. En algunos países es todavía más abajo, como Perú, 20%. Uruguay es la excepción, con una legitimidad del 55%.
El nuevo presidente de la Asamblea Nacional (AN) venezolana, de mayoría opositora, pero sin validez legal, Juan Guaidó, del partido Voluntad Popular, tomó posesión de su cargo y presentó una hoja de ruta para expulsar a Nicolás Maduro de la Presidencia de Venezuela, formar un gobierno provisional y convocar elecciones libres, además exigió al Ejército una intervención militar contra Maduro, quien el próximo 10 de enero juramentará su cargo para un nuevo periodo presidencial.
El modo de vida consumista basado en la explotación exponencial de recursos naturales colapsará por agotamiento, de petróleo, minerales, peces, tierras para el cultivo, escasez de agua…
Si alguien enfrenta en la calle a un mendigo y lo trata de basura, a lo sumo, el afectado le lanzará una mirada de desprecio. Si una cuadra más adelante, nuestro personaje encuentra a una pareja de carabineros y la injuria, será detenido y trasladado a la comisaría. Después de lograr su libertad condicional, retornará a sus paseos diarios. Ahora, si se le ocurre increpar a una persona rubia de tez blanca y ojos azules, a quien le grita: “Sal de mi presencia, blanco repugnante, olor a letrina”, ¿debe ser acusado de racista? El ofendido le puede devolver el insulto y el tema se zanja ahí. Ahora, si el paseante enfrenta a un negro y lo humilla, diciéndole: “Regresa a tu país negro asqueroso”, el ofendido va a acusarlo de racista, y su demanda será acogida.
Una columnista de la Radio Bío Bío lo define, muy acertadamente a mi juicio, como un ludópata: cuando las ganancias se privatizan y las pérdidas se socializan es muy fácil acertar siempre en las apuestas, y es como el famoso desafío de Pascal, “si apuestas que Dios existe, ganas, y si no existe, nada pierdes”, (si en la Ruleta colocas fichas en el negro y en rojo tiene cero posibilidades de perder).
Ni bien llegado al Palacio de la Alvorada, en Brasilia, Jair Bolsonaro comenzó a imprimirle a la residencia presidencial su toque ultraderechista.