El régimen de Donald Trump, entrampado en su propia crisis política provocada por múltiples investigaciones por corrupción, colusión con intereses extranjeros y obstrucción de justicia que podría poner en duda su legitimidad, intervino en la crisis en Venezuela a través de un plan desarrollado durante las últimas semanas con gobiernos aliados y la oposición venezolana coordinada a los más altos niveles en Washington.


En estos días el mundo está viviendo una situación sumamente extraña y confusa. El lugar de este muy peculiar fenómeno está en Venezuela. Ahí, en días recientes, un joven político opositor al régimen chavista y asesorado por académicos neoliberales, ha decidido nombrarse presidente interino del país.
Este 23 de enero en el frontis de la embajada la República Bolivariana de Venezuela en Santiago dirigent@s de organizaciones políticas y sociales de un amplio espectro de Chile, denunciaron y rechazaron el llamado a golpe de EEUU contra Venezuela y expresaron su solidaridad con el gobierno Constitucional del Presidente Nicolás Maduro.
Personalmente, rechazo los militares tanto de izquierda como de derecha. Durante el gobierno de la UP la ultraizquierda tiene una importante responsabilidad en la derrota del 11 de septiembre de 1973. Nunca he adherido a la postura de todas las formas de lucha, propiciadas por el PC y, después, por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, en cambio he apoyado siempre la resistencia civil manifestada en la no-violencia activa.
