
Al usurero lo único que no le importa es que se le pague la deuda, incluso la carga si el acreedor lo hace: se trata de prestar dinero a quien sabe nunca le va a pagar, pues el prestamista vive a expensas de los intereses, cada día más abultados, incluso, si llegara a ocurrir que el deudor se declara en cesación de pago, se le cobra una parte de los intereses con otro crédito y así siguen los eternos pagos.

En el centro de la ciudad de Santiago, capital de Chile, en la calle Compañía, entre las calles Morandé y Bandera y rodeada por los edificios del ex Congreso Nacional, el Museo chileno de Arte Precolombino y el ex Palacio Larraín Zañartu, se encuentra la plaza Montt Varas que debe su nombre al monumento al presidente Manuel Montt y a su ministro de Justicia Antonio Varas.





