Para Soren Kierkegaard la vida es una enfermedad mortal; para Albert Camus, en el Mito de Sísifo, el suicidio es el principal problema de la filosofía – recordemos que Sísifo fue condenado al absurdo de arrastrar una piedra, una y otra vez, hacia la cumbre de una montaña -; los nihilistas niegan todo sentido de la vida, pero no todos se suicidan pues conviven con el absurdo; para J. P. Sartre la muerte es el fin de toda posibilidad de elección; para Martín Heidegger el dasein es una perpetua elección de posibilidades – en la obra El ser y TIEMPO, la muerte es el fin de todo proyecto de elección -.
Ricardo Palma Salamanca está muy bien donde está y así debía ser. Piñera pensó que estando en Francia bastaría que él solicitara al Presidente Macron el envío a Chile de Palma Salamanca para que aquello sucediera. Piñera, el que fue criado al amparo de la dictadura militar, agraciado con el beneplácito militar de no ir a la cárcel, salir impune luego de robar a los del Banco de Talca, Piñera jefe de campaña del candidato de Pinochet en las elecciones de 1989. Ciudadano con patente de corso en los paraísos fiscales.
La decisión del presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de cancelar la construcción del aeropuerto en Texcoco escaló la insurgencia plutocrática (Robert J. Bunker) y colocó en el orden del día la disputa por la hegemonía y el ejercicio del poder político. Con ello, y más allá de los mitos geniales acuñados por la ideología neoliberal y sus papagayos mediáticos, afloró una vez más la contradicción entre el cascarón de la democracia formal mexicana y la dictadura privada del capital.
Los que critican el asilo sostienen básicamente:
Para este ideólogo de la dictadura de Pinochet la pena de muerte era una oportunidad para que, en los últimos minutos de su existencia, tuviera la oportunidad de arrepentirse de ser comunista y salvar su alma para la eternidad. Esta misma posibilidad la despreció el mal ladrón en el Monte Calvario, cuando le gritaba a Cristo que si era verdaderamente rey, se salvara a sí mismo, mientras el bueno, a su derecha, le creyó y Jesús le anunció el inminente goce en el paraíso.
Un duro golpe al proyecto de ley que reforma el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) dio la directora ejecutiva de Chile Sustentable, Sara Larraín. Esto, durante la sesión del 17 de octubre de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados.
Para el presidente electo de Brasil, el neofascista Jair Bolsonaro, no es suficiente con atacar a los medios de prensa críticos casi a diario en las redes sociales. Cuando asuma el cargo, su intención será lograr su objetivo final.