Una columnista de la Radio Bío Bío lo define, muy acertadamente a mi juicio, como un ludópata: cuando las ganancias se privatizan y las pérdidas se socializan es muy fácil acertar siempre en las apuestas, y es como el famoso desafío de Pascal, “si apuestas que Dios existe, ganas, y si no existe, nada pierdes”, (si en la Ruleta colocas fichas en el negro y en rojo tiene cero posibilidades de perder).
Ni bien llegado al Palacio de la Alvorada, en Brasilia, Jair Bolsonaro comenzó a imprimirle a la residencia presidencial su toque ultraderechista.
El oscuro y desconocido grupo que este vienes se adjudicó la explosión en Santiago que dejó a cinco personas heridas, entre ellos dos venezolanos, amenazó este sábado con nuevos atentados en un escrito que hicieron llegar a los medios de prensa locales, reseñó la agencia Efe.
Cuatro personas, entre ellas una chica de 13 años, fueron arrestadas hoy durante una marcha de chalecos amarillos pro-Brexit en el centro de Londres.
Este sábado los 'chalecos amarillos' salen a las calles de Francia por la octava vez desde que las protestas de ese movimiento comenzaron el pasado 17 de noviembre.
El gobierno de México solicitó a los países que integran el Grupo de Lima no intervenir en los procesos internos de Venezuela ni aislar a esa nación, además de que se abstendrá de emitir cualquier tipo de pronunciamiento respecto de la legitimidad del gobierno de Nicolás Maduro.
En el Tribunal de Garantía de Valparaíso se realizó la audiencia de preparación de juicio oral en el caso de Rodrigo Avilés, quien fue impactado por un chorro de un carro lanza aguas de Carabineros durante una manifestación ocurrida del 21 de mayo de 2015, lo que produjo que se golpeara fuertemente la cabeza, dejándolo con graves heridas, un TEC cerrado, y en un estado de salud bastante crítico.
El año 2019 comienza mal: en Brasil, la potencia más grande del continente sudamericano, el ex militar y ultraderechista, Jair Bolsonaro, asume, en gloria y majestad el mando de la nación, homenajeado por los Presidentes de América, a excepción de Nicolás Maduro – que no fue invitado -. Como en el mar, la política responde a mareas: en este caso nos encontramos en la alta marea de la derecha fascista y en la baja, de la izquierda.