
En un ejercicio de honesta convicción y coherencia, Sebastián Piñera designó como Ministro de las Culturas a Mauricio Rojas, un ultraderechista que cumplía con la condición de suma ignorancia y réproba moral. Las declaraciones del ahora renunciado ministro en el sentido de que el Museo de la Memoria no es sino un montaje, es una convicción que le asiste a toda la ultraderecha chilena.

Las declaraciones del Ministro de las Artes, las Culturas y el Patrimonio, calificando al Museo de la Memoria como un montaje y uso desvergonzado de la tragedia nacional, son gravísimas.
La Revolución Bolivariana ha sido atacada desde su puesta en marcha en el añ0 1999 por la derecha nacional e internacional a través de diversas acciones que han tenido como única herramienta la violencia política.
El nombramiento de Mauricio Rojas en el ministerio de las Culturas y las Artes ha desató un vendaval desde organizaciones de derechos humanos, sociales, académicos y la oposición que no da tregua. Tales fueron durante este fin de semana las presiones y la indignación ciudadana que Rojas presentó este lunes su renuncia. La dimisión la presentó en horas previas a 
Una burda campaña de propaganda lanza el Gobierno de Piñera para imponer su línea económica de claro corte neoliberal. Antes de irse al fondo en las encuestas. Después de titubeos acerca del momento propicio para lanzar la ofensiva decidieron hacerlo ahora con un equipo coordinado desde Hacienda con el Larraín de turno, Valente de Economía — que estuvo en las cuerdas por irse de lengua con sus consejos a los ricos de sacar la plata a los paraísos fiscales — y con Monckeberg, el del Trabajo que ya hizo parte de lo suyo al convertir a la juventud trabajadora en carne de explotación para los
La actualización de una vieja entrevista del Dr. Rojas, el destacado intelectual de derecha, dejó la grande. Aunque ya sabemos que para este gobierno las declaraciones son sólo eso: palabras al viento, que no deben impedir ver el cuadro completo. Más, cuando ya no representan la vanguardista opinión actual del ministro. En todo caso, sinceremos las cosas: en este país campea la impunidad intelectual. Cualquier opinión es aceptable y, si causara algún problema, mañana se olvida.
Un grupo de destacados abogados de diferentes países, entre ellos el jurista español Joan Garcés, han escrito una carta al Tribunal Supremo Federal de Brasil para expresarle su preocupación por la situación que afecta al ex presidente Inácio Lula da Silva y por las graves irregularidades en un proceso que lo condena a doce años de prisión y los obstáculos que parecen haberse puesto para su liberación.