
Qué vergüenza. Chile no firmó el Pacto sobre Migración, elaborado por las Naciones Unidas. Junto a Estados Unidos, Israel, República Dominicana, Italia y otros, exhibe su postura de niño taimado, o si se quiere, perdido en la jungla. Entre los argumentos esgrimidos se dice, que no es un Derecho Humano y a nuestro país le asiste la responsabilidad de cuidar sus fronteras y la integridad de su territorio. Sí, porque en Chile se respetan los Derechos Humanos y prueba de ello, es comprobar cómo los pueblos originarios viven felices en su territorio ancestral, donde desarrollan su cultura y forma de vida en libertad. Nadie los vigila, atemoriza ni les envía fuerzas militares de ocupación, llámense jungla, huracán o tormenta del desierto. Miente quien argumenta lo contrario, venga del mundo militar o civil.
El partido oficialista del Uruguay, el Frente Amplio (FA), expulsó hoy por unanimidad al secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y excanciller (2010-2015), Luis Almagro, al considerar una “violación grave” que el político dijera que no se oponía a una intervención militar ante el Gobierno del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reseñó la agencia Efe.
Miles de chilenos residentes en el exterior hemos recibido con indignación el rechazo del gobierno del Presidente Sebastián Piñera al PACTO MUNDIAL PARA UNA MIGRACION SEGURA, ORDENADA Y REGULAR de la ONU que se viene negociando desde 2016. Se trata de un Acuerdo y no de un Tratado y, por lo tanto, no es jurídicamente vinculante. Contrariamente a lo que algunos afirman, el texto garantiza el derecho soberano de los Estados a fijar sus propias políticas de migración y su prerrogativa para gestionar y administrar la migración dentro de su jurisdicción, en conformidad al derecho internacional. Es un instrumento flexible que se adapta a las necesidades nacionales de cada país.
En la pasada década, Estados Unidos, la Unión Europea, Inglaterra y Japón han impreso el equivalente a 10 billones de dólares. Sus respectivos bancos centrales pusieron la maquinita de imprimir billetes a toda velocidad. La Reserva Federal de Estados Unidos duplicó su balance entre 2008 y 2014 y luego siguió imprimiendo aunque a un ritmo algo inferior. El Banco Central Europeo duplicó el suyo entre 2015 y 2017. El Banco de Japón comenzó a incrementar el ritmo de impresión a partir de 2013 y al día de hoy su balance tiene casi el mismo tamaño que el de su economía. En el caso del Banco de Inglaterra, su balance se multiplicó por 15 en términos de producto interno bruto.
La presencia de bacterias resistentes a los antibióticos, que son crucialmente importantes para la salud humana, fueron encontradas en la carne de cerdo que se vende en supermercados de España, Tailandia y Brasil. Esto es un síntoma del uso excesivo y rutinario de antibióticos por las prácticas de bajo bienestar animal en la industria porcina, y que contribuye a incrementar la crisis de las “superbacterias” que se vive hoy día, afirma World Animal Protection.

