Quien viajó a Estados Unidos a la Asamblea General de la ONU, resultó ser don Prudencio, el doble de Sebastián Piñera. Así se desprende de las informaciones que manejan los expertos. Otros, creen que el asunto es al revés. Don Prudencio permaneció en Chile y es quien remplaza al presidente en aquellos actos aburridos, pues debe referirse a temas baladíes, donde hay que tener un comportamiento formal.
Alí Primera, padre de la canción necesaria en Venezuela, acostumbraba a decir que cuando un luchador o luchadora partía, se le sembraba. Estoy segura que eso es justamente lo que procede con un hombre como Víctor Pey.


Ortega se reinventó a sí mismo en la soledad y se apropió de los símbolos de la vieja revolución y de su retórica antiimperialista
Uno de los documentos que ha tenido más influencia en el siglo XX, el Manifiesto Comunista, comienza con la famosa frase:
Cada vez que vengo a Chile frecuento algunos amigos cuyo contacto me ilumina e impulsa a seguir viviendo en el respeto de reglas que definieron los sabios de la Antigüedad: no aspirar a nada que no dependa de uno mismo, y disfrutar de cada minuto de la vida porque después de esta no hay otra.
Para los creyentes en la vida eterna, para la letra del Tango, a lo mejor, treinta años no sería nada, sin embargo, en estas tres décadas Chile ha cambiado ostensiblemente. En 1988 en el país había un 70% de pobres, hoy – según estadísticas – son apenas un 7%; había un alto porcentaje de cesantes que, a duras penas, era manejado por el PEM y el POJ; (empleo precario para el Plan de Empleo Mínimo y Plan para Jefes de Hogar).