La Corte de Apelaciones de Santiago confirmó la sentencia que condenó al Canal 13 a pagar indemnización por la emisión de reportaje sobre la industria alimentaria, el 9 de julio de 2013.
En fallo unánime (causa rol 3715-2017), la Tercera Sala del tribunal de alzada –integrada por las ministras Dobra Lusic, María Soledad Melo y la abogada (i) Paola Herrera– acogió la demanda presentada por la empresa Ideal S.A. en contra de la difusión del reportaje: “Alimentos Saludables: ¿Gato por Liebre?”, del programa Contacto, condenando a Canal 13 a pagar $1.000.000.000 por concepto de lucro cesante, y $300.000.000 por daño moral.
Este 8 de marzo, tras intensas rondas de negociaciones, se procedió a la firma del texto definitivo del “Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico” (CPTPP, por sus siglas en inglés), conocido como TPP11. Este tratado viene a sustituir al desahuciado Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), luego que la salida de Estados Unidos del mismo hiciera inviable su implementación.

Corría el año 1973, un tiempo lleno de tensiones pero también de esperanzas. Entre otras cosas que yo entonces hacía, trabajaba para el Instituto de Estudios Sociales de América Latina (INESAL), el think tank del Partido Socialista en esos años, ubicado a la entrada de Bustamante en Plaza Italia y dirigido por Ricardo Lagos Salinas, detenido-desaparecido durante la,dictadura. El INESAL también operaba como comisión de educación política del PS, área que estaba conjuntamente a cargo de Eduardo Charme, otro compañero asesinado, y de yo mismo. Debe haber sido a mediados de ese año cuando entró a nuestra oficina esa joven compañera, acompañada por Mario Felmer, otro dirigente estudiantil de esos tiempos.

Con la presentación del chelista letón David Geringas, se inicia la temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Chile interpretando el Concierto en si menor para violonchelo, op. 104, de Antonín Leopold Dvořák y la Sinfonía N°4 del música alemán Johannes Brahms en el teatro de la Universidad de Chile el viernes 16 y el sábado 17 de este mes.
Es hipócrita quién en algún momento, no se detiene en la calle a contemplar a los inmigrantes. Los hay de piel azabache o menos intensa. Cuando caminan, despliegan el embrujo de ese andar sugerente y cautivador, propio de esta América mestiza. A menudo se les ve acompañados de gente de nuestro pueblo y se augura una mezcla que va a ser enriquecedora, aunque no les guste a los puristas. Cuando se crítica al inmigrante y se le acusa de delinquir, practicar el ocio, que no aporta nada al país, constituye una falacia. Chile los ha acogido desde siempre, a veces con reticencia, debido a la presión de grupos custodios de la raza chilena. Quienes atacan al inmigrante, olvidan que con dolor abandona su país de origen, para dejar tras de sí, historias de vida. No tiene trabajo, pues vive la precariedad; huye de la guerra; de las limpiezas raciales, de la miseria y de las persecuciones políticas o religiosas. Duele abandonar el terruño y marchar a otro, donde a menudo se ignora el idioma, las costumbres y cual religión se profesa. Como nacer de nuevo. Infinidad de chilenos han emigrado y saben de estas penurias. Se es del lugar donde transcurre la niñez, se nace y se encuentra el hogar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó una invitación del líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong Un, para celebrar un encuentro, se conoció este jueves en Washington.
Millones de personas colapsaron este jueves las principales ciudades de España, en el final de una histórica jornada reivindicativa por el Día Internacional de la Mujer para exigir la plena igualdad de ese sector de la sociedad.
En el “eterno retorno” nos encontramos, de nuevo, en 1913 que, al igual que hoy, los senadores y diputados eran vitalicios. En el pasado se repartían los cargos, en el Club de la Unión, hoy, en la tenebrosa Casa de Piedra; ayer como hoy, todos jugaban a la bolsa y siempre ganaban: La educación era la misma mierda que hoy, a diferencia de que los profesores eran hombres brillantes y respetados, como Valentín Letelier, Alejandro Venegas, Enrique Molina, Diego Barros Arana, entre otros. El Estado educaba, era el estado docente; los niños beatos estudiaban en colegios privados, entre ellos los de los Padres Franceses y de los Jesuitas; continuaban en la católica y, los más revoltosos, terminaban de diputados conservadores. Los laicos estudiaban en el Instituto Nacional y en la universidad de Chile y cuando salían profesionales, militaban en los partidos radical y liberal.