La tormenta se avecina a Chile y Latinoamérica. El año que nos deja ha instalado marcas no observadas desde los peores momentos de la transición, en aquella inmovilidad trabada por las políticas de los consensos operadas y financiadas por los poderes en la sombra. Bajo este síndrome, que no tiene nada nuevo sino es reacción ante los impulsos reales de la historia, ingresamos a 2017, un año en que observamos cómo la resaca conservadora vuelve a controlar las decisiones políticas en Latinoamérica. Este síntoma extendido, esta reacción que busca desinstalar los avances en inclusión social, vuelve, de manera desembozada y también desesperada, a reconstruir aquel orden que condujo a las mayores crisis sociales y económicas durante las décadas pasadas. Reagan y Thatcher están de vuelta en las figuras de Macri, Temer y Kuczinski, afirma Raúl Zibechi en una columna titulada “2016: Los primeros relámpagos”.
Leer más