Ciudad de México.- En entrevista con Clarín.cl Emiliano Monge (1978), presenta Las tierras arrasadas: “Antes de que comenzara a escribir esta novela me interesaba hacer una obra de teatro sobre la migración, y como en la obra de teatro quería que los personajes principales no salieran en el escenario, los secuestradores no se verían, estarían tras bambalinas, eran una suerte de sombras. Cuando decidí escribir Las tierras arrasadas traigo estos elementos de la escenografía a la novela, quería darle la voz a los secuestradores y que permanecieran así, ya no se podía que estuvieran en las sombras detrás del escenario, pero sí son una suerte de personajes sin identidad, nunca son tratados como individuos, son tratados como masa; el escenario detrás de las sombras que en el teatro iba a ser visual, la narrativa me exigió convertirlos en plural, negarles la singularidad”. Los personajes no tienen nombres propios, Monge explica la carencia del significado onomástico: “los migrantes pierden el nombre y la identidad; segundo: los secuestradores de los migrantes por un motivo distinto, también tienen negada la individualidad”.
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