
En 1961 un ex oficial de la Armada norteamericana, William J. Lederer(*), publicó Una nación de borregos, escudriñando el alma de EE.UU. Describió a su país como una nación sumisa, ignorante y aletargada por los medios de comunicación. Una nación de borregos analiza crudamente los métodos de la elite político-militar-empresarial que maneja la opinión pública como un material maleable que utiliza a su antojo.
El ministro en visita para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Leopoldo Llanos, dictó sentencia en la investigación que sustanció por los secuestros calificados de José Vicente Toloza Vásquez, Guillermo Gálvez Rivadeneira, Guillermo Albino Martínez Quijón, Hugo Ernesto Vivanco Vega, Alicia Herrera Benítez, Óscar Orlando Ramos Garrido, Óscar Arturo Ramos Vivanco y Nicolás Hugo Vivanco Herrera, ilícitos perpetrados a partir de entre julio y agosto de 1976.
El Tribunal Constitucional está ad portas de entregar su veredicto sobre el controlde constitucionalidad del proyecto de ley que “fortalece el carácter público y democrático de los partidos políticos y facilita su modernización” (modificaciones a la ley de partidos).

Una de las principales características del caos sistémico es la opacidad y la imprevisibilidad de los escenarios geopolíticos y políticos, globales y locales, fruto en gran medida de las transiciones en curso y de la superposición de diversos actores que influyen/desvían el curso de los acontecimientos. En suma, una realidad hipercompleja en la que es posible visualizar las grandes tendencias, pero no es tan sencillo comprender la coyuntura. En todo caso, una realidad resistente a las simplificaciones.
Fue William Randolph Hearst, patrón de los imperios de medios de comunicación, construida con audacia y sin ningún escrúpulo, cuya historia inspiró la obra maestra Ciudadano Kane de Orson Welles, quien descubrió la importancia de la mentira para consolidar sus propios beneficios y proteger intereses políticos.
El diputado Socialista Osvaldo Andrade valoró la determinación de la Fiscalía de citar a declarar al exsenador y exministro de Sebastián Piñera, Pablo Longueira, por la eventual influencia que la empresa SQM hubiese ejercido a través de su persona para incluir una norma específica de su conveniencia en la ley del royalty minero, durante su tramitación en 2010.
