Ya estamos acostumbrados a escuchar y a leer, en nuestros inefables medios de comunicación, palabras repetidas, muletillas agobiadoras, e insistentes sentencias no demostradas con cifras no analizadas. De tanto escuchar, terminamos por creer y, lo que es peor, lo compartimos y así multiplicamos, imponiendo certeza a la consigna de turno. Felizmente los diarios digitales y las redes sociales nos salvan del oscurantismo total.





Estados Unidos opinó este jueves que la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se produjo dentro del “marco constitucional” del país, por lo que dijo “respetar” la decisión del Senado y prometió que trabajará con el nuevo mandatario brasileño, Michel Temer.
El jueves 2 de abril de 1964 otro golpe de Estado, un golpe cívico-militar, se consumaba, liquidando un gobierno elegido por el voto popular y soberano. En aquella ocasión, las mismas fuerzas que ayer triunfaron recorrieron a los cuarteles. Ahora las tropas son dispensables.