
Las marchas ciudadanas siempre han marcado hitos fundamentales en la historia de nuestro país: la marcha de La Patria Joven, en 1964, las marchas populares, en la época del gobierno de Salvador Allende, las marchas de protesta contra Augusto Pinochet, a partir de 1983, la marcha previa al triunfo del NO, las marchas de los estudiantes de 2011 y la última – del 21 de agosto del año en curso – por NO + AFPs.





A la espera de la decisión de la Corte Suprema se encuentra el episodio Copiapó de la Caravana de la Muerte, que a su paso por esa ciudad asesinó a 16 personas. La Corte de Apelaciones de Santiago ratificó las condenas de primera instancia de la ministra en visita Patricia González que impuso penas de 15 a 10 años de presidio. El fallo condenó a miembros del ejército provenientes de Santiago y a personal del regimiento de Copiapó que participó en esos crímenes.
El breviario de la casta política chilena (la encuesta CEP) arrojó resultados previsibles, pero igual de alarmantes para el duopolio que sigue organizando la vida política en postdictadura: sólo un 15 % de los encuestados aprueba a la Presidenta Michelle Bachelet y a su Gobierno; con la desaprobación de un 66 % de ambos. Y por debajo de la línea de flotación que sitúan en el 20 % a un Gobierno para ser creíble. 