
En una entrevista concedida el martes a la cadena estadounidense MSNBC, la precandidata demócrata a las presidenciales de EE.UU., Hillary Clinton, defendió los golpes de Estado organizados por EE.UU. contra el primer ministro iraní, Mohamad Mosadeq (1953); el presidente guatemalteco, Jacobo Árbenz (1954); el presidente chileno, Salvador Allende (1973); y el primer ministro congolés, Patrice Lumumba (1960). “Como saben, siempre hay juegos históricos que pueden jugarlos. Si alguien pudiera asesinar a (líder nazi de Alemania Adolf) Hitler antes de llegar al poder en Alemania, ¿esto sería bueno o no?”, cuestionó Clinton. HispanTv

Una de las principales características del caos sistémico es la opacidad y la imprevisibilidad de los escenarios geopolíticos y políticos, globales y locales, fruto en gran medida de las transiciones en curso y de la superposición de diversos actores que influyen/desvían el curso de los acontecimientos. En suma, una realidad hipercompleja en la que es posible visualizar las grandes tendencias, pero no es tan sencillo comprender la coyuntura. En todo caso, una realidad resistente a las simplificaciones.
Fue William Randolph Hearst, patrón de los imperios de medios de comunicación, construida con audacia y sin ningún escrúpulo, cuya historia inspiró la obra maestra Ciudadano Kane de Orson Welles, quien descubrió la importancia de la mentira para consolidar sus propios beneficios y proteger intereses políticos.
El diputado Socialista Osvaldo Andrade valoró la determinación de la Fiscalía de citar a declarar al exsenador y exministro de Sebastián Piñera, Pablo Longueira, por la eventual influencia que la empresa SQM hubiese ejercido a través de su persona para incluir una norma específica de su conveniencia en la ley del royalty minero, durante su tramitación en 2010.

A tres escasos pero intensos meses del inicio del gobierno de Mauricio Macri en Argentina, se vislumbran cambios en la estrategia política a los que hay que prestar especial atención. Estos pueden dar pistas sobre los mecanismos de amoldamiento de las nuevas derechas a la hora de ejercer el poder y construir legitimidad. El caso argentino puede ser paradigmático en este sentido, ya que desde el inicio del ciclo progresista en América Latina es la primera vez que un proyecto neoconservador se impone en las urnas desbancando a un gobierno nacional-popular.
