
La última encuesta Cadem reveló que el 22 por ciento de los consultados aprueba la gestión de la presidenta Michelle Bachelet en tanto el 71 por ciento la desaprueba. Esta encuesta fue realizada durante un periodo previo al terremoto, por lo cual no recoge los efectos de la reacción del gobierno y la visita a terreno de la presidenta. En estas circunstancias, es posible, como han señalado analistas como Carlos Peña, que una buena interacción con los damnificados tenga como consecuencia una mejoría en su evaluación.
El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, informó que rechazó una nueva invitación que recibió de la revista de Chile ‘Punto Final’ para participar en la celebración de su 50 aniversario, para evitar malestar en la diplomacia de ese país, tras el veto a su presencia en instalaciones del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en la ciudad de Santiago, hecho que calificó de “vergonzoso”.

Inaceptables y dolorosas son las declaraciones de la Presidenta del Partido Socialista de Chile en contra de la condena de Leopoldo López, dirigente opositor declarado culpable por incitación a la violencia y otros delitos enmarcados en un plan declaradamente sedicioso llamado “La Salida”(1) que condujo a una fuerte ola de violencia callejera de tendencia fascista que duro varios meses y que costó la vida de 43 seres humanos además de millonarias pérdidas materiales.
La frase que titula esta columna es la última escrita por Eduardo Bonvallet. ¿Por qué él habrá elegido una palabra que comienza con la letra d para decir su último desesperado deseo? ‘Diviértanse’… escribió esa palabra. Bonvallet pulsó la letra d para referirse al mundo que él dejaba atrás, ordenándoles a otros lo que a él le resultó imposible; tampoco pudo dimensionar que era el mundo quien se deshacía de él.
Hace más de 2000 años que la religión cristiana se convirtió en Estado, en poder temporal, y creó la burocracia más vieja y experta del mundo. El papado, como monarquía absoluta de un Estado teocrático precapitalista, se enfrenta a la vez con el socialismo desde Pío IX y con el capitalismo financiero, materialista, hedonista, destructor de los valores tradicionales y de la familia que son la base del poder de los sacerdotes.

