
El Banco Central de Chile publicó esta mañana el último Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, en el cual estimó un crecimiento de 2,1% para el año 2015 y redujo la proyección de crecimiento para el año 2016 a un rango de entre 2 y 3%, el que es inferior al previsto en el Informe de septiembre. A la vez, estima que la inflación se mantendrá por sobre 4% durante gran parte del próximo año, para descender a 3% hacia el 2017.

¡De repente nos encontramos ad portas del gobierno directo de las transnacionales! Corporaciones como Monsanto, las farmacéuticas, los fabricantes de automóviles y otras corporaciones elaboraron en secreto junto a una elite de negociadores de la casta empresarial/estatal de doce países, una ley para todos sus habitantes.
Todo el mundo lo dice, y es verdad aunque sea un tópico: estas son las elecciones más importantes desde la recuperación de las libertades públicas en nuestro país. Tal vez por eso proliferaron también en las últimas semanas las grandes consignas y los rótulos campanudos: “una segunda Transición”, “el fin de la vieja política”, “el comienzo de una nueva era”. Y así todo.
Nunca en estos 40 años de monarquía parlamentaria los medios de comunicación han jugado un papel tan determinante en el proceso electoral. Han condicionado –hasta el extremo de ignorar candidatos, coaliciones, formaciones políticas e invisibilizar opciones– para favorecer una visión manipulada e interesada de quienes se jugaban ser alternativa de gobierno. En este sentido ninguno de ellos constituye una amenaza para el sistema. Los cuatro están de acuerdo en lo fundamental y gozan del beneplácito de los empresarios, la banca y las instituciones europeas, más allá de los discursos estridentes.
La derecha latinoamericana está eufórica. A la derrota del kirchnerismo por Mauricio Macri, oficiante del FMI y de los mercados financieros, le ha sucedido el desastre legislativo del PSUV a manos de las derechas venezolanas, una mezcla política con sede en Miami y cuya finalidad no es otra que la recuperación de la riqueza petrolera por las grandes corporaciones. De forma paralela, pero en la misma dirección, va el intento de destitución de Dilma Rousseff en Brasil y la vuelta al purismo del libre mercado desregulado, expresión retórica. que significa el control de los mercados por el gran capital.
Sin duda la atención mundial que provocó la conferencia de París ha tenido la ventaja de ampliar la consciencia global sobre el cambio climático y de afirmar la convicción de que estamos al final del ciclo de la energía fósil. Sin embargo, es necesario tener claro el contexto, lo que podemos descubrir primero en las diferentes reacciones. El portavoz del gobierno de Estados Unidos declaró que el acuerdo está abriendo oportunidades para nuevos negocios y los presidentes de los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo afirmaron su disposición a un apoyo financiero.
Con la apertura de las urnas comenzaron hoy las elecciones generales en España, que estarán marcadas por la entrada en el Parlamento de dos nuevas fuerzas en un tablero político controlado durante décadas por un sistema bipartidista. 