
Una nueva catástrofe ha debido afrontar el gobierno de Michelle Bachelet: el terremoto de magnitud 8,4º en la escala Richter, con epicentro en Canela Alto, cuando recién se cumple un año y medio de su mandato.
Archivo Histórico de El Clarín
Prensa, política y sociedad chilena | 2005–2019

Una nueva catástrofe ha debido afrontar el gobierno de Michelle Bachelet: el terremoto de magnitud 8,4º en la escala Richter, con epicentro en Canela Alto, cuando recién se cumple un año y medio de su mandato.
Dejar encerradas a decenas de personas durante un sismo de proporciones, así como viajar al extranjero para enlodar la imagen del país, y en ambos casos no recibir sanción efectiva, demuestra cuán débil y cooptada está nuestra democracia
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A pesar de los largos años transcurridos, los mismos sectores que conspiraron para derrocar a Salvador Allende hoy se empeñan en desestabilizar al gobierno de Michelle Bachelet. No es que la actual administración pueda tener un símil con el gobierno de la Unidad Popular, pero ya se ve que el gran empresariado chileno, sus medios de comunicación y los políticos que dependen de su financiamiento electoral no están esta vez dispuestos a correr el riesgo de la más mínima reforma que pueda poner freno a su voracidad o alentar los derechos de los trabajadores, cuanto la posibilidad de acceder a una sociedad más justa y democrática.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, reiteró durante el fin de semana que Chile cuenta con los recursos necesarios para asistir a las víctimas del terremoto que afectó el pasado miércoles al Norte Chico. “He dicho que hay recursos suficientes, que Chile tiene recursos suficientes para estas ayudas. Lo que se requiere es priorizar y eso significa graduar algunas cosas, de manera de hacerle espacio a lo que sea necesario en este caso”, afirmó.

La última encuesta Cadem reveló que el 22 por ciento de los consultados aprueba la gestión de la presidenta Michelle Bachelet en tanto el 71 por ciento la desaprueba. Esta encuesta fue realizada durante un periodo previo al terremoto, por lo cual no recoge los efectos de la reacción del gobierno y la visita a terreno de la presidenta. En estas circunstancias, es posible, como han señalado analistas como Carlos Peña, que una buena interacción con los damnificados tenga como consecuencia una mejoría en su evaluación.
El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, informó que rechazó una nueva invitación que recibió de la revista de Chile ‘Punto Final’ para participar en la celebración de su 50 aniversario, para evitar malestar en la diplomacia de ese país, tras el veto a su presencia en instalaciones del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en la ciudad de Santiago, hecho que calificó de “vergonzoso”.

Hungría erigió el domingo una puerta de acero y postes de valla en un paso fronterizo con Croacia, intentando sellar así una ruta utilizada por su vecino del sur para hacer llegar a miles de migrantes, dijo un camarógrafo de Reuters.

Alexis Tsipras se impuso en las elecciones legislativas de este domingo, según los primeros resultados parciales, y ganó su apuesta de citar a las urnas a los griegos para recuperar impulso político tras firmar el tercer rescate financiero del país. Con el 35 por ciento de votos escrutados, el partido izquierdista Syriza, encabezado por el ex primer ministro, le llevaba una ventaja de siete puntos a su gran rival Nueva Democracia, de Evangelos Meimarakis.
Inaceptables y dolorosas son las declaraciones de la Presidenta del Partido Socialista de Chile en contra de la condena de Leopoldo López, dirigente opositor declarado culpable por incitación a la violencia y otros delitos enmarcados en un plan declaradamente sedicioso llamado “La Salida”(1) que condujo a una fuerte ola de violencia callejera de tendencia fascista que duro varios meses y que costó la vida de 43 seres humanos además de millonarias pérdidas materiales.
La frase que titula esta columna es la última escrita por Eduardo Bonvallet. ¿Por qué él habrá elegido una palabra que comienza con la letra d para decir su último desesperado deseo? ‘Diviértanse’… escribió esa palabra. Bonvallet pulsó la letra d para referirse al mundo que él dejaba atrás, ordenándoles a otros lo que a él le resultó imposible; tampoco pudo dimensionar que era el mundo quien se deshacía de él.