
El Diario, que lleva el ostentoso nombre del dios de los comerciantes y ladrones – El Mercurio – le agrada nominar a sus “héroes” con nombres potentes: por ejemplo, a José Miguel Insulza lo llaman “El Pánzer”, nombre que provoca admiración, autoridad y hasta temor a sus compañeros varones socialistas. Mi padre se daría vuelta en su tumba al constatar que uno de los partidos políticos que fundó – el Mapu – en pro de la unión de cristianos y marxistas, sus dirigentes actuales se han convertido en uno de los plutócratas de más dudosa moralidad y falta de ética en nuestro país. El intelectual Eugenio Tironi sostiene que la frase de Augusto Pinochet “hay que cuidar a los ricos” es genial; otro ex Mapu, Enrique Correa, como lobista, es el mejor defensor de los dueños de Penta; Óscar Guillermo Garreton es uno de los jefes de los empresarios contra Michelle Bachelet; José Joaquín Brunner es uno de los jefes de la banda que hace esfuerzos denodados para destruir el proyecto de reforma educacional. El lema del “nuevo Mapu” se ha convertido en “pituto o muerte, venceremos” – el colmo de los colmillos es ser un Mapu cesante -.

Más de 300 delegados de las organizaciones de ex presos políticos de regiones y comunas del país asistieron a un encuentro nacional en Rancagua Las organizaciones históricamente realizaron petitorios, los que nunca tuvieron respuesta por parte de los gobiernos. A principios de este año, en Rancagua comenzó una huelga de hambre de duró 27 horas. El gobierno por intermedio de la entonces ministra secretaria general de la Presidencia Ximena Rincón se comprometió a responder a las peticione, pero nada de eso ocurrió.
Curiosa la relación que el pueblo chileno (y supongo otros pueblos también) desarrollan con sus fuerzas armadas: por un lado ellas infunden un cierto temor—mal que mal son los que tienen las armas—que se traduce en que la gente toma cierta distancia de ellas aun cuando uno sepa que su accionar está circunscrito por la institucionalidad existente. Es como cuando uno visita un zoo y se acerca temerario a la jaula de los tigres sabiendo que el animal tiene su perímetro cercado por las rejas, pero aun así, uno se acerca con cierta aprensión. Por otro lado, también está esa otra parte de la relación: la de identificación con lo que a uno le enseñaron en la escuela, eso de “las glorias militares” y entonces se da ese hilo de simpatía particularmente manifiesto en ocasiones como las fiestas patrias.

‘A la sombra de los cuervos. Los cómplices civiles de la dictadura’ (Ceibo Ediciones, 2015), del periodista de investigación Javier Rebolledo, se presentará este sábado 22 de agosto a las 12:00 horas, en el Club Providencia (Avenida Pocuro 2878, Providencia), en compañía de Verónica de Negri, madre de Rodrigo Rojas; del periodista Jorge ‘Gato’ Escalante, y del abogado y periodista Tomás Mosciatti, quienes compartirán sus impresiones sobre la obra.
“Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda”, decía John Adams, segundo presidente de Estados Unidos y uno de los padres fundadores de dicho país. Hablar de guerra, de conquista o de anexión no es exagerado para describir los sucesos que están ocurriendo en Grecia. El principal objetivo de una guerra es obtener el control de los recursos naturales, humanos y fiscales de un territorio. Como en la época de las guerras napoleónicas, la Troika ha elegido mediatizar el poder político griego, es decir que a pesar de tener un gobierno y un parlamento local el poder está realmente en las manos de una potencia extranjera.