La corrupción en Chile no sólo se manifiesta en las oscuras maniobras entre políticos y empresarios, que tanto han dado que hablar en los últimos meses, sino que también se manifiesta en otros ámbitos, verbigracia: AFPs, Isapres, farmacias, cuentas de luz y de agua. En esta ocasión, quiero referirme a dos entidades de servicios masivos: el Transantiago y las compañías telefónicas, que claramente caen en la corrupción, apropiándose del dinero de los usuarios de manera tramposa: ¿letra chica?, ¿libre mercado?, ¿aprovechamiento de las necesidades de la gente? Juzgue usted. Antes de ir a lo de fondo, recordar que corrupción significa vicio, alterar situaciones tramposamente, abuso, enriquecerse con dinero ajeno, ocultar información al contratar un servicio, embaucar, gatopardismo, etcétera.
Para desgracia de la iglesia de Santiago, su jefe máximo resultó ser el más reaccionario de la iglesia de “La Puta de Babilonia” – llamada así por los albigenses, que fueron perseguidos en el sur de Francia por la iglesia católica -. Siempre hay que tener presenta que hay dos formas de profesar la fe católica: la primera, al servicio del dinero, como único dios – no en vano la iglesia se ufana de ser heredera del emperador Constantino – y, la segunda, heredera legítima de Jesucristo, que vive entre los pobres como uno más de ellos. La iglesia de los ricos contiene en su seno cargos tan ridículos y absurdos como los capellanes militares, que bendicen a quienes van a asesinar a su prójimo, y como es un poder temporal la instaurado embajadores del Vaticano, como los nuncios apostólicos, unos curitas amantes de los cócteles y, sobre todo, “chupamedias” de los poderosos, aun cuando sean monstruosos tiranos – en Chile tuvimos, nada menos, que a Monseñor Ángelo Sodano, íntimo amigo del tirano Augusto Pinochet y de su pérfida señora, Lucía Hiriart -.
Con una concurrida presencia de futuros participantes y profesores se presentó ante la prensa y redes sociales la primera Escuela de Monitoras y Monitores por la Asamblea Constituyente para una nueva Constitución en la sede de la Mutual de Trabajadores del Transporte de Chile. 

“Una vez que los espacios de la periferia fueron incorporados a las relaciones capitalistas de producción, el imperialismo siguió avanzando más allá de los límites impuestos por la geografía mediante la mercantilización de sectores de la vida económica y social antaño preservados al margen de la dinámica predatoria de los mercados, como los servicios públicos, los fondos de pensión, la salud, la educación, la seguridad, las cárceles y otros por el estilo”. Atilio Boron (1)

En esta nueva catástrofe natural que vive el norte de Chile, específicamente en Antofagasta y las zonas andinas de la región de Atacama, se ha ocultado la tóxica presencia de relaves mineros que muy probablemente estarían colapsados. Esto sería el peor desastre ambiental que estaría viviendo el país en torno a desechos mineros con alto concentrado de metales pesados como mercurio, arsénico y otros químicos mortales para la vida. Ellos podrían estar mezclados con el agua pura que bajó rauda por las huellas de los ríos.