Resucitado, vivito y coleando, el viejo Muro de Berlín ha vuelto a la polémica chilena…
Con este título y estas palabras comenzaba yo un artículo sobre un tema que ha vuelto a rebotar en este 25 aniversario del desmoronamiento del Muro. Como nuestra Presidenta y otros chilenos encontraron refugio detrás del Muro, en la RDA, la República Democrática Alemana, y como el Partido Comunista forma parte de su gobierno, algunos le endilgan la palabra “Muro” como arma arrojadiza.
Como ya lo confirmó la misma guerrilla, el domingo 16 de noviembre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) interceptaron al general Rubén Alzate, junto a un soldado profesional y a una abogada, cuando desembarcaron en un caserío a la orilla del río Atrato, en el departamento de Chocó.
Don Luis Barros Borgoño, el candidato de la derecha contra Arturo Alessandri Palma – en 1920 se presentaba como de izquierda – no tenía nada de pechoño, pues había sido educado por el historiador Diego Barros Arana, uno de los más violentos “come curas” que han pasado por la historia, sin embargo, cuando estuvo escondido, huyendo de los rigores de la llamada dictadura de Balmaceda recitaba de memoria, juntos con los curas benefactores, el breviario diario, que debían rezar diariamente. Así era Chile de esa época: los conservadores iban a misa en la mañana y, los liberales, en la tarde. El candidato Barros Borgoño era mucho menos reaccionario de lo que parecía, pero sí sobresalía como un verdadero pavo real, tal cual lo describe Carlos Vicuña Fuentes en su libro La tiranía en Chile.
Fue a fines de 1991 que por primera vez me enfrenté –y uso la palabra muy a propósito– con Mike Nichols. Habían arreglado la reunión, en un hotel de Nueva York, los productores de mi obra, La Muerte y la Doncella, que Mike, el más importante director de teatro de su tiempo y uno de los grandes del cine, estaba interesado en montar en Broadway.
Francia sabe de qué va la cosa. No es un Estado y no es islámico. Es una banda de asesinos, armada hasta los dientes y dotada de las más sofisticadas capacidades de comunicación; dispuestos a exhibir la máxima crueldad y a utilizarla para aterrorizar a sus enemigos y seguir reclutando a su ejército terrorista. Darle el nombre de Estado Islámico de Irak y de Siria es legitimarla y acreditar la veracidad de lo que dice el enunciado, el mítico califato de los primeros tiempos de expansión del islam.
La educación no puede ser asunto de mercaderes, ni de tecnócratas sino, fundamentalmente de la comunidad educativa profesores – directores, alumnos y apoderados y demás funcionarios de cada escuela y, sobre todo de la ciudadanía -. La tentación del despotismo ilustrado es difícil de vencer para cualquier gobierno, así, desgraciadamente, la reforma en curso, emprendida por el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, no escapa de este círculo vicioso.

El pasado jueves 20 de noviembre de 2014, durante las movilizaciones realizadas por los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, fueron detenidas 11 personas en la inmediaciones del zócalo de la Ciudad de México, entre las que se encuentra Lawrence Maxwell Ilabaca, de nacionalidad chilena, quien cursa el Doctorado en Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.