El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció un Plan Nacional de Paz y Convivencia con el que buscará reducir la circulación ilegal de armas y los homicidios en el país, mediante la incorporación de bandas delictivas a la actividad productiva, el mejoramiento del sistema policial y la promoción de la cultura, el arte y los deportes.
Los medios de comunicación, es decir las oficinas de relaciones públicas de los poderes económicos, esos que Allamand llamaba fácticos cuando usaba la medicina cubana, han sido calificados como el Cuarto Poder porque pueden construir, deformar, cambiar la opinión de millones o simplemente insultar y avasallar a las víctimas de la depresión o la locura haciendo crónica roja sobre sus tragedias para alimentar el morbo y complacer a sus auspiciadores con el rating. Y lo hacen sin tener el más mínimo compromiso con la verdad, sin investigar o estudiar causas ni razones. No sólo hacen publicidad en vez de periodismo, sino además publicidad engañosa.

El domingo 9 de febrero, día de mayor circulación del diario La Nación de Argentina, aparece en portada una noticia sorprendente: “Preocupado por la tensión en el país el Papa llamó a un diálogo en el Vaticano.” El detalle de la nota, escrita por Mariano Obarrio, no entrega fuentes pero precisa que destacados dirigentes sindicales, empresariales y del gobierno se reunirían en Roma en una gestión de Francisco para “garantizar la paz social”. Como si se tratara de Siria o Somalía.