
De acuerdo al Diccionario de la RAE, se entiende por corrupción “acción y efecto de corromper o corromperse”; y por corromper, en su primera acepción, “alterar y trastrocar la forma de alguna cosa”. Esto último es lo que ha experimentado el sistema interamericano de defensa de los derechos humanos que, luego de haber jugado un rol de gran apoyo en la lucha contra las dictaduras del continente, se ha ido convirtiendo en la práctica en un auxiliar de la preservación de los sistemas neoliberales que aquellas impusieron.
Varias organizaciones chilenas se dieron cita en la capital de Australia para apoyar al fiscal general de la oposición, Mark Dreyfus, quien presentó una petición ante el parlamento federal australiano para extraditar a Adriana Rivas, ex agente de la dina, servicio de inteligencia del régimen de Augusto Pinochet, apelando a los protocolos internacionales relativos a las personas acusadas de cometer crímenes contra la humanidad.
Hace más de una década se impulsaron grandes esfuerzos para materializar el proyecto de un memorial que recordara a aquellos miembros de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas -cuya predecesora es la Facultad de Economía Política Sede Norte de la Universidad de Chile de Santiago- que fueron detenidos desaparecidos o ejecutados políticos durante la dictadura.


No es la primera vez que se le juzga. Ya lo ha sido antes: fue juzgado en Italia, hasta que la solidaridad entre magnates y aquellos ligados a posiciones de poder, es decir, cómplices de actos violatorios, corrieron a su rescate. Así logró ser “absuelto” en Roma, en forma muy similar a como Pinochet lo fue en Londres.
En las elecciones presidenciales cada campaña construye un estereotipo de su adversario que por lo general es enormemente exagerado o incluso falso. A Juan Manuel Santos, por ejemplo, le han creado la imagen del hombre que le está abriendo la puerta al castro-chavismo al entregarle el país a las Farc con tal de firmar un acuerdo de paz. Esa no es la realidad de las negociaciones de La Habana, pero versiones simplistas como esa hacen carrera, millones las creen y pueden llegar a definir una elección.


