Desde hace meses se viene debatiendo en torno a la urgencia –o no– de contar con una nueva Constitución, que tenga plena legitimidad de origen, que sea elaborada con amplia participación, que reemplace a la que hoy día nos rige, heredada de Pinochet y Jaime Guzmán. Esta propuesta ya formó parte de los programas de gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Jorge Arrate y Marco Enríquez-Ominami en 2009, sin que se haya avanzado bajo el gobierno de derecha.

Ante el actual acontecer de Venezuela, los Estados Miembros de UNASUR manifestaron su enérgico rechazo a los recientes actos de violencia ocurridos en la República Bolivariana de Venezuela.

