
El Consejo Sudamericano de Defensa de Unasur es una dimensión importante. Pero más allá de eso creo que tenemos en común una serie de intereses. Quizás el más evidente de todos es la defensa de los recursos naturales. Somos una región muy rica en energía, en capacidad de producción de alimentos, en agua dulce, en biodiversidad… Además somos una región muy diversificada, desde el trópico más ecuatorial hasta Tierra del Fuego. Contamos con océanos de los dos lados. Todo eso nos constituye como una región que debe tener una visión común de defensa.




Y ya pasado el zafarrancho de septiembre, ese que dejó rojos corazones arrugados entre tanta imagen prohibida, meas culpas, fondas, cuecas, borracheras, traslados carcelarios, suicidios militares y al Presidente de derecha cerrando la transición. Ya terminado ese mes en el que cambiamos las parrillas del 11 por las del 18, sin tanto trámite ni cuestionamiento, como en un film surrealista. Ya pasado todo ese nudo de la cabeza patria, en el que interrogamos a militares, prensa y clase política sobre su rol en los años pesados. Pasado todo ese torbellino y sentados en el mirador de la fría razón, es que nos salta una gran interrogante ¿Y los cómplices pasivos?


