
El caso que la prensa económica ha denominado “Cascadas” y que tiene como centro al presidente de la empresa Soquimich (SQM), el ex yerno de Pinochet Julio Ponce Lerou, se amplía con el correr de los días e involucra a la crème de la crème financiera. El caso, que ya trasciende a la regulación por parte de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), ha ingresado de lleno en la justicia penal. Más que “irregularidades” u operaciones al borde de la normativa, lo que tenemos es un caso de estafa de cuello y corbata que podría ser mayor al de La Polar.






El Consejo Nacional del Colegio de Periodistas emitió un comunicado donde señaló que pedirá una audiencia con el juez Mario Carroza para recopilar antecedentes sobre el empresario Agustín Edwards, dueño de la cadena El Mercurio, que podrían comprometerlo en violaciones de derechos humanos y atentar contra la libertad de prensa. Edwards fue interrogado por Carroza por su participación en la promoción y derrocamiento del gobierno constitucional de Salvador Allende, sus contactos con la Central de Inteligencia Americana (CIA) y el haber recibido aportes en dinero de organismos estadounidenses para financiar a El Mercurio.

