
“Una de las contradicciones fundamentales es que, mientras la premisa de la vida económica es el internacionalismo o mejor aun el cosmopolitismo, la vida estatal siempre ha sido orientada por el “nacionalismo” y por el ‘”bastarse a sí misma’”. La frase pertenece a Antonio Gramsci (Cuaderno 17, 1933) y el escenario que se presentaba al autor era el de las grandes transformaciones que siguieron a la crisis de 1929-1930.
Mientras la página contrainformativa española Kaosenlared sufrió un ataque que la echó abajo el 12 de octubre, con su participación y la de medios alternativos y populares de Argentina y otros territorios de Latinoamérica, se realizó el décimo encuentro de la RNMA.

Las 50 medidas de Bachelet en sus eventuales primeros 100 días de gobierno aparecen en medio de un cuestionamiento natural frente a una candidatura en las que muchos se frotan las manos por volver a administrar el neoliberalismo y la institucionalidad de la dictadura sin tener un programa concreto. Porque convengamos, este “esquema” no plantea ninguna de las transformaciones que exige el movimiento social y refrenda que los problemas serán solucionados con paneles de expertos y congresistas entre cuatro paredes.

“De nuevo se va a cumplir eso de que es más fácil subir los impuestos que cambiar las leyes laborales”. Ése fue el duro emplazamiento que hizo el 23 de septiembre el vicepresidente de la CUT, Nolberto Díaz (DC), al jefe programático de Michelle Bachelet, Alberto Arenas, criticando la indefinición en materia de reformas laborales.



