El abogado de Derechos Humanos Roberto Ávila Toledo denunció al ex capitán de Carabineros Carlos Gaete Manríquez como falso exonerado político. Este último fue calificado como tal y recibió los beneficios económicos que tal condición implica y que son proporcionados por el Estado.
Situaciones recientes han dejado atónita a la ciudadanía, algunos medios del sistema han hablado de inmensa indignación ciudadana. Al escándalo de la acreditación de las universidades y la caída de la U. del Mar, se ha unido en estos días la imposibilidad que Aguas Andinas solucionase rápidamente una crisis de limpieza y distribución de agua, causada por factores naturales (altos grados de suciedad en la Cuenca del Maipo) y dejando sin el vital elemento a millones de personas.
¿Se imagina que un Estado que pierde un juicio internacional pueda ser capaz de presentarlo a su país como un triunfo; y que éste lo crea así, dado que la generalidad de los medios de comunicación difunde dicha distorsión como la verdad? ¿Y que todo ello se desarrolle en una sociedad que en teoría tenga una irrestricta libertad de expresión e información? Usted dirá que ello es prácticamente imposible. Sin embargo, todo eso acaba de pasar… en Chile.
El Pacto Mapuche por la Autodeterminación, la instancia de articulación que se constituyó como resultado de la Cumbre Mapuche del Cerro Ñielol efectuada el día 16 de enero 2013, convocó a una Asamblea extraordinaria o un Lef Nutramkan, con el objeto de establecer una estrategia de implementación de todos y cada uno de los acuerdos y resoluciones adoptados en dicha cumbre.


Ayer hemos tenido una vergonzosa noticia: la Corte de Apelaciones de Concepción revirtió la decisión de la de Temuco, que había aceptado una forma represiva menor (encierro domiciliario total y firmas cada 15 días, aunque siempre injusta) para el joven Emilio Berkhoff.