Caracas.- Aunque todavía no hay candidatos registrados, las campañas de la quinta elección presidencial en 14 años han comenzado. Y al rojo vivo. Henrique Capriles, derrotado por Hugo Chávez en octubre pasado, anuncia su nueva candidatura con un obús: acusa al chavismo de mentir sobre la fecha de muerte del presidente y de haber engañado a nuestro pueblo chavista sobre su verdadero estado de salud. El presidente encargado y candidato Nicolás Maduro le responde con la acusación de que busca manchar las elecciones con violencia, sangre y muerte y advierte de acciones judiciales en su contra.
La reciente muerte del presidente venezolano, comandante Hugo Chávez, volvió a poner sobre el tapete la duda acerca del origen y causas de enfermedades letales que, sorpresivamente, atacaron a prominentes líderes de la izquierda latinoamericana.
Esto es irreversible, me dijo una señora en el barrio de La Vega (Caracas) hace seis años cuando le pregunté qué pasaría si Hugo Chávez muriera. A pesar de algunos medios y multinacionales, creo que no le faltaba razón: para las mayorías sociales en Venezuela la vida no volverá a estar marcada por el destino genético de la explotación y la miseria.
Víctimas de abusos sexuales que acusan al jerarca de la Iglesia Católica de México de encubrir a pederastas, entre ellos a Marcial Maciel, publican en internet una misiva enviada a Nunciatura Apostólica local donde aseguran que no se puede permitir que “gentes implicadas en procesos legales (…) sean llamadas a asistir al Cónclave. No pueden votar.

Si Ud. reúne alguna de estas condiciones le aseguro que será estafado por las AFP cuando tenga que postular a una pensión, o por las Isapres, cuando quiera tener un seguro de salud y una atención más humana y de calidad que el indigno trato que recibe en los hospitales públicos.

Representantes de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista (Cataluña, Estado español) y del Partido Igualdad (Chile), reunidos en Barcelona el 28 de febrero 2013, acordamos emitir de manera conjunta la siguiente declaración:
El episodio de los tres soldados bolivianos que traspasaron la frontera del norte chileno armados con un fusil AKA persiguiendo a contrabandistas de vehículos, puso las relaciones entre ambos países en su punto más bajo de las últimas décadas. Algunos analistas de la nación altiplánica consideran, incluso, que nunca desde la guerra del Pacífico los vínculos diplomáticos -si es que pueden llamarse de ese modo- habían estado tan deteriorados.
El funeral de Hugo Chávez dibujó un retrato de una América Latina renovada. Presidentes de derechas e izquierdas mostraron una Región unida y diversa, más independiente de Estados Unidos y respetuosa del pluralismo político. Una realidad muy diferente a la que habitualmente se proyecta en los grandes medios de comunicación occidentales, acostumbrados a demonizar a Chávez y estigmatizar a los países latinoamericanos en buenos y malos.