
LA historia sucede en Dubái. 6 de marzo. Marte Dalelv es una arquitecta de 24 años. Trabaja para una empresa sueca que opera en los Emiratos. Los hechos se desarrollan tras una cena de negocios. El alcohol está prohibido en las teocracias de la zona. Pero no es complicado hacerse con él cuando uno tiene medios. En el curso de cena y sobremesa, el consumo etílico fue alto. Dalelv es acompañada, luego, por un colega hasta su hotel. Y allí, violada. Presenta denuncia en comisaría. La denunciante es sometida a un test de alcohol que da positivo. Ipso facto, pasa de víctima a delincuente: consumir alcohol sobre la tierra del Profeta es delito grave. Persevera en su denuncia. La culpabilidad crece. Tener contacto sexual fuera del matrimonio es otro delito, aún más grave, para una mujer: adulterio. ¿Que el contacto fue forzado? Nada cambia. Cuenta el acto. Del cual la protagonista es siempre responsable. Si además hubo consumo etílico, la causa está perdida. Marte Dalelv fue juzgada y condenada a un mes de prisión firme por haber bebido alcohol. Y a doce meses más por haber sido copulada por varón musulmán. La posibilidad de obtener una revisión de la condena era, con la ley coránica en la mano, improbable.





Más de 1.700 ciudades de EE.UU., incluidas Boston, Nueva York y Miami, quedarían parcialmente por debajo de la línea de la marea alta a finales de este siglo, según un nuevo estudio sobre el cambio climático. Según un análisis publicado en las ‘Actas de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.’ esta tendencia se debe a los gases de efecto invernadero ya acumulados en la atmósfera, y unas 80 ciudades podrían quedar bajo las aguas incluso mucho antes, ya en la próxima década. “Incluso si mañana mismo pudiéramos detener las emisiones globales, Fort Lauderdale, Miami Gardens, Hoboken y Nueva Jersey quedarán bajo el nivel del mar”, dijo el autor principal del estudio, Benjamin Strauss, de la organización Climate Central, subrayando que reducir drásticamente las emisiones detendría la subida del nivel del mar solo lo suficiente para salvar unas 1.000 ciudades. No es la primera vez que un estudio advierte que el calentamiento global puede inundar o incluso hacer desaparecer ciudades enteras. Así, el mes pasado, la Prospección Antártica Británica, advirtió que el deshielo en la Antártida causado por el cambio climático borraría de la faz de la Tierra toda Holanda, Río de Janeiro, Montevideo y Buenos Aires. RT
