
Intencionalmente, cambié el título del artículo pues, pensándolo bien, no hay bacheletistas a la fuerza, sino mas bien bacheletistas por la fuerza del pituto. No sé por qué se les ocurrió copiarle a Marco el nombre “Nueva Mayoría”, inscrito en el registro de propiedad intelectual, y no usar otro eslogan, quizás más creativo, que aún no están ocupados – por ejemplo, les vendría muy bien “pituto o muerte venceremos”, “la gran estafa” que aunque su autor es un ex comunista peruano, la marca ya caducó, o la “Nueva Pillería”, hoy muy difundido o, también, “transar sin parar” -. Que todos los candidatos copien los centrales “Decálogo” – que formó parte esencial del programa de Marco Enríquez-Ominami, en 2009 – me parece muy positivo, pues muy positivo porque se han transformado en sentido común gramsciano.

Vamos que las podemos reunir en un par de días si la mitad de nosotros consigue sólo una firma más. Una firma más de una compañera o compañero de trabajo o estudios, una amiga o un amigo, una vecina o vecino, un familiar. ¡Es todo lo que necesitamos!





