
Identificar correctamente el clivaje – la fisura y los distintos intereses sociales que se traducen políticamente – es fundamental para comprender cualquier competencia política -. En la literatura sobre ciencia política desarrollaron esta visión pensadores como Lepset y Rokkan, en base a la concepción sociológica de Parson, que consiste en aplicar los clivajes a los grandes períodos históricos – el quiebre entre clericalismo y su opuesto, laicismo republicano; capital y trabajo social, entre otros -. En el libro sobre Los partidos políticos y evolución pública, su autor, Scully, aplica los clivajes a la realidad chilena – clerical-laico, conservadores vs. radicales, capital vs. trabajo social, derecha liberal-conservadores vs. socialistas y comunistas; posteriormente, centro-laico radicales-centro mesiánico democratacristiano -. Tomando a Lechner que, a su vez, se basa en Weber, podríamos definir un centro radical, dirigido por un partido político de patronazgo que fluctúa, con facilidad, entre la derecha y la izquierda, y un centro ideológico, dirigido por la Democracia Cristiana, que tiende a imponer una concepción ideológica y mesiánica de la sociedad, lo que da por resultado el aislacionismo del “vuelo del cóndor”.
Leer más