Excelentísimo Señor Presidente: Una vez más, nos dirigimos a usted, corriendo el riesgo que algún consejero o secretario, no permita que esta carta llegue a su poder. No terminamos de entender el silencio de los dirigentes de la Revolución Bolivariana Venezolana respecto a la relación de amistad y admiración del Libertador de la Patria Continente , Latinoamérica, General Simón Bolívar Palacios y Blanco y su maestro el Prof. Alexander Von Humboldt: ¿Cuáles son las razones? ¿Se desconoce toda la documentación histórica de la relación de amistad y admiración entre ambos seres humanos maravillosos a quienes tanto les deben los Pueblos Latinoamericanos? Históricamente, creemos que es el momento oportuno y necesario para reivindicar esta historia silenciada no sólo por la Revolución Bolivariana , si no por los Gobiernos Progresistas de Latinoamérica como Uruguay, Argentina, Ecuador, Bolivia y los dirigentes supuestamente bolivarianos.
Una personalidad respetada en la izquierda dijo sentirse optimista sobre la marcha al sur del Río Bravo.

México DF.- En entrevista digital desde Australia, Claudio Véliz (1930), habla de la relación de Neruda con la Universidad de Chile, de la amistad que compartió con Jorge Sanhueza y Homero Arce, de la Carta abierta de los escritores cubanos y del epistolario inédito reducido a cenizas por el incendio de 1983 en el sureste de Australia: “Faltan pocas cartas, pero importantes, incluyendo un par de notas de Pablo que no se habían archivado y toda la correspondencia con Salvador Allende y su esposa, y con Herbert Marcuse, acerca de su programada visita a Chile. Afortunadamente yo estaba trabajando en casa con el archivo de correspondencia con Pablo anterior a 1970, para ver el modo de traer a William Stanley Merwin o Alistair Reid –dos de los mejores traductores de la poesía nerudiana– a participar en uno de nuestros seminarios”.
Miles de pakistaníes mantienen manifestaciones multitudinarias para expresar su rechazo a la película antimusulmana estadounidense y las caricaturas de Mahoma publicadas en la prensa francesa.

Es de común conocimiento que uno de los fundamentos básicos del Estado moderno, si es que no el principal, es la concentración y monopolio de la coerción en función de la protección de los derechos de diversa índole de los individuos, siendo estos los que en última instancia y movidos por principios superiores y etéreos delegan contractualmente al Estado, ya concreto, un resto de sus derechos naturales – libertad por ejemplo – en busca de un objetivo general: la convivencia pacífica y el bienestar general.
