Buenos Aires.- Fui víctima de un golpe parlamentario, expresó el presidente destituido de Paraguay, Fernando Lugo, quien se reunió en las primeras horas de este domingo con miles de manifestantes que lo apoyan y fueron a impedir la intervención de la televisión pública por el nuevo gobierno de Federico Franco, que varios países no reconocen y continúan retirando embajadores de Asunción, la capital paraguaya.
El coeditor del Financial Times en Londres y columnista estrella del Spiegel en Hamburgo sale al paso de la locura dominante.
En medio de la revolución mexicana, Pedro y Ana se esmeran en obstruir el amor sincero de Carlos y Leonor. Estas dos parejas protagonizan la versión de La Calderona para la comedia de enredos e intrigas escrita en verso por Sor Juana Inés de la Cruz en 1863, que inicia su temporada en el GAM el 6 de julio.
La ministra de Comunicación de Bolivia, Amanda Dávila, informó este sábado un posible golpe de Estado, en contra del presidente de Bolivia Evo Morales, incentivado por grupos políticos que se aprovechan del conflicto policial existente en dicho país.
El presidente, Sebastián Piñera, llamó este domingo a consulta a su embajador en Paraguay, Cristián Maquieira, para tomar decisiones sobre la destitución de Fernando Lugo como presidente paraguayo.
La conspiración contra el presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, comenzó el mismo día en que éste triunfó en las elecciones presidenciales, pues sólo pudo asumir su cargo gracias a la movilización popular. Sin partido propio, sin una bancada parlamentaria relativamente importante que lo respaldase, con una base de apoyo vasta en el campesinado, pero dispersa y desorganizada, obligado a enfrentar la oposición de la jerarquía de su propia Iglesia, dependió siempre de su frágil alianza con el partido del vicepresidente Federico Franco, el Liberal Radical, el cual es sumamente conservador y representa a un sector de los terratenientes.
La crisis financiera europea no tiene fondo y apunta hacia el cumplimiento de las predicciones más extremas, aquellas censuradas por la gran prensa y negadas, cual comentario insano, por financistas y gobernantes. Pero en un mundo enloquecido, controlado por los mercados y toda laya de especuladores, las únicas posibles verdades hay que sondearlas entre algunos académicos honestos, entre activistas e imparciales observadores. En la superficie, en los medios de comunicación corporativos, la información fluye con el mismo sesgo e interés que un aviso publicitario.
¿Quienes están detrás de esta trama tan siniestra? Los propulsores de una ideología que promueven el máximo beneficio económico a cualquier precio y cuanto más, mejor, ahora y en el futuro.
Los presidentes de los países latinoamericanos apoyan al ya ex mandatario paraguayo y se muestran hostiles con el nuevo gobierno de Paraguay, país al que proponen expulsar de los bloques regionales.
La cumbre Río+20 terminó este viernes 22 con ganadores y perdedores, pero principalmente con perdedores.