Washington.- El gobierno de Estados Unidos trata de definir su posición frente a la revuelta popular que tiene en jaque al régimen de Egipto, el aliado árabe más importante de Washington, mientras decenas de miles de manifestantes siguen protestando en las calles de El Cairo y otras grandes ciudades del país.
Las protestas en las calles de Egipto continúan a pesar de la represión aplicada por fuerzas policiales contra los miles de manifestantes que exigen la dimisión de su cargo del Presidente de ese país, Hosni Mubarak, quien ha estado inmerso en varios casos de corrupción y ha aplicado medidas contrarias a los intereses del pueblo.
En la copia feliz del edén la desvergüenza no tiene límites. Cada día que el sol se levanta por encima de la cordillera nos trae nuevos ejemplos de desfachatez de la costra política que mangonea en nuestro país.
EL CLARIN digital
Rehuye las cámaras como la peste. Todo protagonismo le molesta y ni siquiera es posible saber su nombre de pila. El hombre que está poniendo en jaque a Hosni Mubarak no tiene rostro ni desea tenerlo.