1. La diversidad de movilizaciones ciudadanas ha generado un nuevo escenario en el país que abre perspectivas de importantes conquistas democráticas, frente al cual el Movimiento Amplio de Izquierda expresa su disposición a trabajar junto a todos aquellos que luchan por la construcción de un nuevo Chile.
El análisis parte de una constatación, 2011 pasará a la historia como el año en que las luchas estudiantiles visibilizaron a nivel-país la existencia de una profunda crítica al sistema educacional, iniciaron un acelerado proceso de repolitización de la sociedad chilena, develaron la miseria del sistema político, e impulsaron un amplio movimiento social con exigencia de cambios estructurales. Al calor de estas constataciones nos preguntamos: i) ¿cómo fueron posibles estos logros?; y, ii) ¿cuáles son los pasos a seguir?
Hemos dicho reiteradas veces que la derecha no sabe gobernar en modo democrático y lo que pudiera parecer una ironía, es demostrado como una verdad indesmentibles por la boca y las acciones de connotados derechistas.
No será fácil explicar cada uno de los disturbios que crecientemente están apareciendo en todos los continentes. Puede ser así porque los analistas políticos no tendrán la posibilidad de elaborar sus explicaciones, dada la velocidad con que empiezan a sucederse. Quizá sea un trabajo futuro de historiadores.
Tres estudiantes secundarios en huelga de hambre hace 29 días, en el marco de las protestas estudiantiles por una mejor educación, anunciaron ayer que dejarán de injerir líquidos, como habían hecho hasta ahora, para que el Gobierno los tome en cuenta.
Durante mi vida profesional me gané la vida volando por los cinco continentes. A quienes me envidiaban el laburo siempre les dije la verdad: le tengo miedo a los aviones. Siempre miro los reportajes sobre accidentes aéreos, y me descojoné de la risa con la película “¿Dónde está el piloto?” con el divertidísimo Leslie Nielsen.
En un país dominado políticamente por las ideas de derecha, las demandas sociales son descalificadas o consideradas imposibles por quienes están instalados en el Gobierno y en el Parlamento pese a sus bajísimos niveles de respaldo popular.