Los próximos 5 y 6 de diciembre cursarán las elecciones generales de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), agrupación de la principal casa de estudios superiores tradicional del país andino, originalmente pública, nacional, gratuita, laica y estatal, pero desde los tiempos de la tiranía y la Concertación, arrojada al autofinanciamiento, a una subvención fiscal insuficiente y administrativamente diezmada a través de la diáspora de las universidades regionales salidas de su vientre.
La declaración de la Comunidad de Temucuicui, ante el asalto que sufriera ayer, muestra que fue una agresión puramente racista y prepotente de Carabineros. Pone en evidencia, nuevamente, la relación histórica del Estado chileno –y de sus gobiernos que las ordenan y esconden. La
En poco tiempo más, cuando se escriba la historia de estos siete meses que conmovieron al mundo, los cronistas habrán de coincidir en las muchas cosas que quedaron como productos preciosos de estas jornadas. Aunque también habrá que reconocer que los estudiantes estuvieron bastante solos.
La comunidad mapuche Autónoma Temucuicui, ante nueva y violenta intervención de parte las fuerzas represiva del Estado Chileno al Territorio de TEMUCUICUI, denunciamos ante la opinión Pública local, nacional e Internacional lo siguiente.
Temucuicui.- En entrevista exclusiva con
Hoy en el mercado electoral falta un proyecto de sociedad que no se ofrece, el socialismo sistémico. Las opciones a votar son variantes para gobernar bajo el dominio de los ricos nacionales y extranjeros. Se silencian los problemas vitales del futuro porque invitan a pensar en un cambio de civilización para la humanidad.
La ciudadanía egipcia que anhela más libertad y menos brutalidad policial desde la caída del presidente Hosni Mubarak, en febrero, denuncia que el consejo militar que gobierna en su lugar mantiene el mismo talante e incluso lo supera.
No obstante algunas reformas constitucionales que han ido dotando de un aire más democrático a nuestra carta fundamental, aún ella franquea ciertas licencias de cuño autoritario, o al menos, todavía permite al “mundo político” hacerle ciertas verónicas a la soberanía popular. Qué mal que le hace a Chile ese enclave autoritario de los designados, que pese al maquillaje, aún tiene mal aspecto.
El jueves pasado aparecieron en las calles de Guadalajara 26 cadáveres apilados en varias camionetas, con vestigios de tortura y muerte por sofocamiento. Un día antes, la misma escena en Culiacán cubría los titulares de los periódicos. Cuerpos anónimos, sin nombre ni rostro ni la mínima historia que les conceda un indicio de humanidad.
La política chilena más reciente está llena de contradicciones, pero la política minera posiblemente mantiene algunas que son insuperables. Los discursos, acciones y decisiones políticas de los últimos 50 años, pero en especial de los últimos veinte, han instalado un escenario en el que sus actores y protagonistas han representado una de las peores comedias. Un tablado para la representación de la comedia neoliberal, la que ha tenido sus más vergonzosos actos y escenas en el sector minero.