A través de una declaración pública, la recién conformada Federación Mapuche de Estudiantes (FEMAE) denunció en Temuco a las federaciones estudiantiles adscritas al Partido Comunista y la Concertación de estar obstaculizando su inclusión como referente universitario a la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech). Así lo señalaron los portavoces mapuche, quienes acusaron de matonaje y racismo a la cúpula dirigencial de las Juventudes Comunistas, ello tras participar de una asamblea estudiantil en Santiago el pasado fin de semana.
Con el escenario político-social copado por las movilizaciones contra el proyecto HidroAysén y las protestas estudiantiles, han tenido escasa resonancia las condenas contra los comuneros mapuches sentenciados a brutales penas de presidio por el Tribunal Oral en lo Penal de Cañete y luego por la Corte Suprema. Esta última recalificó el delito de “homicidio frustrado” en contra de un fiscal por “lesiones menos graves”, y rebajó las penas por robo de madera. Pero en definitiva, Héctor Llaitul fue condenado a 15 años y Ramón Llanquileo, Jonathan Huillical y José Huenuche a ocho años cada uno.
Así como se nos Ollanta la esperanza, y arde Vallejo y Mariátegui en la noche capitalista, del mismo modo en Chile, son una vez más los jóvenes, los estudiantes pobres, los lúcidos, los “faltos de respeto”, los iconoclastas, los sin porvenir, los vacunados contra los terrores y la miseria de la política tradicional que representa los tradicionales intereses de los que aún tienen por el mango el sartén, quienes ponen el cuerpo vibrante a la hora de alumbrar lo que todavía no es, pero que será por voluntad y necesidad histórica.
Crece el movimiento de los secundarios con tomas que se multiplican en liceos de Santiago y regiones.
La lectura de una columna de opinión del ministro Larroulet en un
La Policía Nacional española reprimió hoy una manifestación del Movimiento 15-M frente a la sede del Parlamento de la comunidad autónoma de Valencia, en una operación que causó un número indeterminado de heridos y detenidos.
Las últimas 24 horas representaron la tercera jornada más violenta desde el 2006 hasta fecha, con 86 víctimas mortales en una decena de estados, según balance que publica hoy el diario Milenio.