
Sin el respeto a la garantía de la igualdad de todos ante la ley, de la certeza del Derecho en un juicio justo, no hay justicia ni Estado de Derecho. La desconexión que existe entre el Derecho y la realidad social en que sobrevive el Chilelight, se enmarca en la reflexión introductoria. Una prueba indesmentible la constituye la prevaricadora sentencia en la magnicidio del presidente de Chile, Dr. Salvador Allende Gossens, que acaba de dictar la Corte Suprema. La sentencia de marras hizo feliz a la oligarquía empresarial Sofofa, el poder castrense, la clase politicastra y a la familia Allende Bussi. La opinión pública internacional a los ocupantes vencedores del infausto 11.09.1973, le importa un comino. Menos aun que haya verdad, justicia y reparación digna por los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura militar terrorista, para que la reconciliación sea posible y las nuevas generaciones puedan construir una paz duradera sin miedos, con memoria y sin impunidad. Lo más importante es que “la justicia en la medida de los posible” proteja y garantice la propiedad privada y los negociados de la Sofofa, que los homosexuales puedan casarse y adoptar hijos, que se legalicen las drogas en general y la marihuana en especial, etc.
Leer más