Cuando se habla de justicia para los pobres se suele proponer una subida de los impuestos a los ricos asociada implícitamente a un aumento de la producción. O sea una redistribución del ingreso que democratice el poder de compra. Ese camino en algún tiempo será inútil.
Desde que el presidente Chávez ganó las elecciones presidenciales hace 12 años,los partidos que conforman la oposición dan palos de ciego y siempre por la misma razón,todavía no aceptan que en su país el cambio político y social era necesario y urgente.
Estamos viviendo momentos muy determinantes. Lo que está ocurriendo con las movilizaciones sociales, especialmente con los estudiantes, nos está indicando que el único camino viable para recuperar nuestros derechos, para construir un proyecto de vida para todos, es salir a protestar, movilizarnos, exigir lo que en justicia y gracia nos corresponde.
Frente a los resultados negativos del gobierno en
El concepto sociológico de la crisis de representación se ha convertido en un tópico, no sólo en Chile, sino también en todo el mundo. Parece evidente que las autocracias, las democracias representativas y los sistemas de partido, propios del siglo, están dando muestras de agotamiento en este primer decenio del siglo XXI.
Son miles los indignados que votaron por/para que Piñera sea presidente, y se encuentran hoy día profundamente desencantados. Miles y miles lamentan haber votado por él pensando que Chile sería un país nuevo, como si se tratara de ir a buscarlo en el fondo del sombrero de un mago.
Esta institucionalidad no da para más. Este navío de casco podrido hace agua por todas partes. Una de las pruebas más evidentes de la delicuescencia del sistema heredado de la dictadura y consolidado por la Concertación, es tener a Piñera como presidente de lo que queda.
Venezolanos bien informados, como Eleazar Díaz Rangel director del diario Ultimas Noticias de Caracas, pronosticaron que el presidente Chávez estaría de regreso “aunque fuera en camilla” antes del 5 de julio, conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela.
¿Cuántos dignatarios socialistas estarán de verdad por poner fin al lucro, estatizar la educación, re nacionalizar las riquezas mineras y rediscutir el rol del Estado, el binominal y una nueva Constitución que emerja de una asamblea Constituyente por primera vez en la historia? ¿Cuántos del PPD, de
“Terminé por adquirir el convencimiento con respecto a todos los Estados actuales de que están, sin excepción, mal gobernados”. Platón parte de este convencimiento para construir