Aunque es el jefe de uno de los Estados más pequeños (el Vaticano), el Papa tiene más poder que cualquiera de los gobernantes del mundo. Si establecemos una comparación entre el Sumo Pontífice y nuestro pequeño monarca Presidente – que apenas tiene como súbditos a 17 millones de habitantes – es evidente que el poder del segundo es mínimo y sin el peso moral del jefe de todos los católicos.

Situaciones recientes han dejado atónita a la ciudadanía, algunos medios del sistema han hablado de inmensa indignación ciudadana. Al escándalo de la acreditación de las universidades y la caída de la U. del Mar, se ha unido en estos días la imposibilidad que Aguas Andinas solucionase rápidamente una crisis de limpieza y distribución de agua, causada por factores naturales (altos grados de suciedad en la Cuenca del Maipo) y dejando sin el vital elemento a millones de personas.
¿Se imagina que un Estado que pierde un juicio internacional pueda ser capaz de presentarlo a su país como un triunfo; y que éste lo crea así, dado que la generalidad de los medios de comunicación difunde dicha distorsión como la verdad? ¿Y que todo ello se desarrolle en una sociedad que en teoría tenga una irrestricta libertad de expresión e información? Usted dirá que ello es prácticamente imposible. Sin embargo, todo eso acaba de pasar… en Chile.
Ayer hemos tenido una vergonzosa noticia: la Corte de Apelaciones de Concepción revirtió la decisión de la de Temuco, que había aceptado una forma represiva menor (encierro domiciliario total y firmas cada 15 días, aunque siempre injusta) para el joven Emilio Berkhoff.
Sucede algo inusitado: El Mercurio y sus columnistas se han asustado. ¿Quién podía prever semejante cosa? Nadie. Y sin embargo así es, la Asamblea Constituyente les quita el sueño. Ya ven de cerca a la guillotina, ven rodar sus cabezas y se ponen a temblar y a invocar a la democracia.
Adujo motivos de edad y de salud, pero llama la atención que el primer papa dimitente en siglos sea, también, un pontífice sumamente inepto que causó daños severos a la Iglesia católica.

