
A los peruanos que no nos hemos movido del país y somos testigos de la entrega de los recursos naturales a la voracidad de los capitales transnacionales, a cambio de regalías que apenas representan el 13% de los que obtienen con sus inversiones y de gravísimos e irreparables daños a los ecosistemas, el señor Humala no puede hacernos comulgar con ruedas de molino, al sostener que la izquierda abandonó las bandera de la justicia social y que el “nacionalismo”, léase su gobierno, ha retomado y hecha suya esta bandera.








