A Barack Obama le dieron el Premio Nobel de la Paz mientras conducía dos guerras y media (Irak, Afganistán, Cuba). Acaba de ganárselo
de nuevo ordenando bombardear Libia sin permiso del Congreso y desde suelo brasileño, aunque Brasil se opone a esta aventura.
El título de este artículo no es mío,corresponde al comentario hecho por José Piñera,hermano del presidente chileno Sebastián Piñera, y publicado por el diario El Mercurio junto a otros dichos de distintas personalidades al término del discurso de mandatario estadunidense.El texto completo es “Vine,vide,vinci,fue el tweet de César a Roma tras una victoria.Vine.vidi y no dije nada,será el tweet hoy de Obama”.
Hillary Clinton expresó su preocupación a inicios del mes por la pérdida de la hegemonía ideológica de Estados Unidos en el mundo. En el terreno de la guerra informativa, Clinton declaró que las grandes cadenas de televisión estadounidenses están perdiendo espacios frente a la rusa RT, la china CCTV y, en especial durante estos días, la qatarí Al Jazeera. Esta cadena ha sido líder en la transmisión de las revueltas en el mundo árabe, “y está cambiando la mente de las personas. Nos guste o no, es realmente efectiva”, dijo la secretaria de Estado.
“No podemos renunciar al desarrollo científico, no podemos renunciar a que nuestro país tenga el conocimiento necesario para desenvolverse en tecnologías y ciencias en el siglo XXI. No tengamos una visión medieval de las cosas y asustarnos frente a un desastre tan dramático como el que está viviendo Japón”.
En la oración del Salve, se hace alusión a este paso por el mundo terrenal como un “valle de lágrimas”, una forma metafórica de referirse a los sufrimientos terrenos que sin embargo serían compensados en la supuesta salvación. La reciente visita a Chile de Barack Obama en cambio me lleva a pensar en otra figura metafórica, quizás más brutal, pero muy realista y también centrada en un fluido corporal: lo baboso que se han mostrado todas nuestras elites políticas y sociales ante la visita del inspector de colonias.
Nos va quedando la indignación, quizá el asombro, ante tanta información contradictoria, ante tantas decisiones que revelan el cinismo, el doble estándar, las desigualdades de consideración, trato y poder, ante tanta violencia simbólica o real, en especial, contra los mas desfavorecidos
Este año, casualmente coinciden los mismos días, Peisaj y el Levantamiento del Ghetto de Varsovia. Si no lo hubiesen hecho, igualmente estaríamos hablando del hilo conductor que los une: la lucha por la libertad.