
Hoy resulta cada vez más evidente que la cuestión imperialista no sólo es un asunto externo, que opera desde afuera, sino que opera también desde el interior de nuestra región y tiene personeros que trabajan incansablemente en cada uno de nuestros países. Se hacen evidentes, y pueden manifestarse con más fuerza aún, los límites de algunos de estos procesos, que tienen que ver con sus ideologías, con su carácter de clase, con el apego que demuestran en la defensa del capitalismo al que buscan matizar como «serio» o «humano».
Como se sabe, ser candidato presidencial no es gratuito. Gustavo Ruz Zañartu quedó fuera de la carrera presidencial al carecer de los recursos financieros y la organización suficiente para alcanzar las 37000 firmas necesarias para su inscripción como candidato independiente. Curiosamente, el candidato no se siente afligido por el hecho de haber quedado fuera de la competencia e inexplicablemente dice que “está satisfecho, porque ¡ya ha triunfado!”. Esta es una afirmación inusitada pero tiene su explicación y es ésta la que escudriñaremos en las líneas siguientes.




Jacobo es una más de las enormes figuras que Guatemala posee. Podríamos afirmar acerca de él, que es el parte aguas entre el ciclo histórico colonial y la modernidad por ser protagonista del enfrentamiento entre una forma de producir caduca y otra que aspiraba sacar al país de las relaciones feudales. Así lo expresó en su discurso de toma de posesión.

