En Bolivia y Ecuador los movimientos sociales se han cansado de tumbar a gobiernos neoliberales y han decidido, finalmente, fundar sus propios partidos y lanzar candidatos a la presidencia de la nacion. Mientras tanto, en el contexto del Foro Social Mundial, o al lado de él, ONG, algunos movimientos sociales e intelectuales de Europa y América Latina se oponían a esa vía y proponían la autonomía de los movimientos sociales
. Esto es, no deberían meterse en política ni con el Estado.
Desde el inicio del periodo post dictadura, luego que la concertación aceptara las condiciones que le impusieron las Fuerzas Armadas, el parlamento se ha convertido en un asunto feo, malo. No se trata de santificar periodos parlamentarios anteriores, sencillamente el que empezó a operar desde 1990 no ha estado a la altura en la reconstrucción de un consecuente país republicano.
Las recientes redadas de indocumentados en Estados Unidos han despertado el interés de medios de comunicación, pero no porque les importen los derechos humanos de los indocumentados ni la denuncia del abuso, lo hacen porque es pan caliente y noticia fresca que se puede aprovechar para un sinfín de objetivos. Pero este aprovechamiento no viene solamente de medios de comunicación, también se apuntan urgentes: artistas, cineastas, poetas, comunicadores sociales, líderes comunitarios y abogados especializados en inmigración, ¿finalidad?, sacar la mejor tajada del pellejo reventado del indocumentado.
En las masivas manifestaciones de los jóvenes de mayo de 1968 gritaban en el Barrio Latino, en Francia, “elections piege a cons” (elección, trampa para idiotas). Sin excepción, todos los sistemas electorales están pensados para falsificar la voluntad popular, y los representantes no tienen ninguna relación con los representados: tanto en los sistemas mayoritarios, sea a una o dos vueltas, como en los proporcionales, siempre se desvirtúa la voluntad popular favoreciendo a los partidos tradicionales sobre los nuevos. El ideal de los cientistas políticos y expertos electorales es que la competencia se limite a dos partidos, pues de esta manera se podría evitar que en un proceso electoral cualquiera, sorpresivamente, se ponga en cuestión las instituciones políticas.
La mayor parte de la enseñanza en historia que “recibimos” en la enseñanza primaria y secundaria es una continua repetición que incluye innumerables falsedades, difundidas, especialmente, por historiadores conservadores, entre ellos Francisco Antonio Encina, Sergio Villalobos, Gonzalo Vial Correa, entre otros.
Enternece la generosidad con que el Frente Amplio distribuye candidaturas parlamentarias a diestra y siniestra. Y el desfile de caras nuevas resulta tan sorprendente como las que se desempolvaron de otras caretas y ahora lucen un cutis terso y disponible para inaugurar la temporada electoral. Ahora de este lado.
La prensa mundial se calla. A las castas políticas y empresariales globalizadas y nacionales no les gusta que les refrieguen el tema de la corrupción. Manifestaciones gigantescas en todas las ciudades de Rumanía han obligado al gobierno a rendirse. La tarde del sábado 4 de febrero, el Primer ministro anunciaba la derogación del escandaloso decreto que había hecho salir a la calle al pueblo rumano, de forma cada vez más numerosa desde el 11 de enero pasado.
2016 ha sido un año de sorpresas morrocotudas y de malos augurios. Como si un tropel de fuerzas de fondo inadvertidamente acumuladas desde el crac de 2008 hubiera emergido de repente generando acontecimientos que, se mire como se mire y se juzguen como se juzguen, muestran a las claras la ruptura del statu quo político imperante en las últimas décadas.
El presidente Maduro, en su discurso en el inicio del año judicial el martes, pronunció una frase que no sé cómo la habrán entendido quienes de ustedes la leyeron o escucharon: “Ustedes (magistrados) cuentan conmigo, porque no me temblará el pulso para cumplir y hacer cumplir todo lo que ustedes tengan que hacer y decidir para restablecer el Estado de derecho constitucional y restablecerle al pueblo venezolano el Poder Legislativo al cual tiene derecho”.
Nadie lo acusa, nadie lo condena. El mundo sólo observa los atropellos a los derechos humanos ya llevados adelante por el nuevo Presidente de los EEUU y su gobierno. Y los anunciados.