“Señora, ¿le guardo el puesto?…”
–“¡Güeno, pero no te movai de aquí; voy a la cola de los pollos y vuelvo!”–, respondía la señora Aquélla era la pregunta con que los niños solíamos abordar a las mujeres que se aglomeraban en las filas durante la Unidad Popular, para abastecerse de alimentos y cigarrillos a la vez. El pacto se sellaba … Leer más