Patricio Rojas fue el vínculo entre la familia Frei y el equipo médico que operó en 1982 al ex Presidente de una hernia al hiato en una clínica de Santiago. Esta intervención era menor, pero el estado de Frei Montalva se agravó debido a una infección y murió el 22 de enero de ese año. Según el abogado, el ex ministro tuvo conocimiento que se le practicó una autopsia al Mandatario, pero no informó a la familia, que sólo se enteró sólo 20 años después.
En agosto de 2006, Rojas desestimó la tesis de asesinato que sostenía la familia, pero en enero pasado, el abogado Varela manifestó que el próximo paso en la investigación que lleva a cabo el juez Alejandro Madrid sería establecer quiénes son los responsables de la muerte, pues ya se había establecido que se trató de un homicidio.
Precisamente en el marco de esas investigaciones el juez Madrid interrogó el viernes a Patricio Rojas.
Desde la Democracia Cristiana, partido del que es antiguo militante Rojas, se mostraron preocupados por su eventual participación en estos hechos.
“Si se establece que tiene una responsabilidad grave en ese sentido por supuesto que el partido va actuar”, manifestó el senador Jorge Pizarro. “Yo espero que las responsabilidades queden claramente establecidas y quienes puedan ser involucrados por acción o por omisión aclaren totalmente el papel que les cupo y, en este caso, con mayor razón todavía, Patricio Rojas (…) Tiene que aclarar esta situación por el beneficio de él y por la tranquilidad de todos”, agregó.
En tanto, el diputado independiente, Tucapel Jiménez, hijo del líder sindical asesinado por agentes del régimen el 25 de febrero de 1982, alertó ante la posible relación de este caso con el de su padre.
“El cerebro que creó el asesinato es el mismo. Tengo la convicción que está la DINA involucrada. No es casualidad que los dos enemigos principales de Pinochet en ese momento en el lapso de un mes hayan sido asesinados, mi padre en febrero y Frei en enero. Mi padre era el actor social y Frei el actor político”, afirmó.
El ex oficial del Ejército, Carlos Herrera Jiménez, fue condenado por el asesinato de Tucapel Jiménez.
