
En los últimos meses se ha instalado una sensación peculiar sobre la crisis en Europa. A pesar de los terribles niveles de desempleo, del desplome en la demanda agregada y de tasas de crecimiento anémicas en los países de la eurozona, ahora predomina la impresión de que ha entrado en una fase de recuperación. Tal parecería que el neoliberalismo merece salvarse: sus recetas frente a la crisis han tenido buen resultado.

El liderazgo de la Concertación debiera explicarle también a sus bases y al país porqué desarrolló bajo sus sucesivos gobiernos políticas destinadas a consagrar la impunidad de la tortura sistemática llevada a cabo por la dictadura.
Varias decenas de organizaciones de la sociedad civil demandan a los candidatos y candidatas a la presidencia un pronunciamiento claro respecto a la ley sobre transgénicos. La respuesta inmediata será determinante para el voto responsable y consciente de la ciudadanía.


El “sueño del pibe” de la derecha es tener a todos “los rotos” en la casa – según los reaccionarios y clasistas, ser pobre es equivalente a ser ladrón, por el contrario, ser millonario es equivalente a ser virtuoso y “trabajador” – para evitar que “la canalla” se rebele y, para evitarlo, lo más aconsejable es convertirlos en pacos o milicos. La visión de la de la derecha sobre seguridad se reduce a bala y panóptico y, como el gobierno de Sebastián Piñera fracasó en lo que era su promesa principal de su campaña, es decir, trancar la puerta giratoria, hay que buscar chivos expiatorio que, en este caso, son los jueces, ahora acusados de garantistas, solamente porque se ciñen al código penal, como también el derecho que ejercen los imputados a su legítima defensa.