Escucho reclamos airados por las decisiones que el actual gobierno viene anunciando para concretarlas en los próximos meses. En las redes sociales es posible leer críticas destempladas por las mismas razones. Pareciese que muchos chilenos aún no caen en cuenta que el programa elegido con suficiente votación para tomar el mando en la Moneda es, precisamente, el que hoy les molesta.
No hay conocimiento ni información que permita poder hacer una comparación entre los actuales niveles tan elevados de corrupción que han tocado a casi todos los gobiernos latinoamericanos. Un largo listado de nombres que instalados en el poder o presidenciables que aspiran a llegar a la alta esferas caen embrujados bajo el fino aroma de los dólares, que no son pocos.
1.CONDENADO SOBRINO

La elección de Donald Trump es solo una manifestación de las fuerzas que tienen a la sociedad estadounidense dividida, crispada y confundida. Los grandes problemas de ese país son conocidos: desigualdad, racismo, terrorismo, dificultad para llegar a acuerdos políticos, menguada influencia internacional.
Debo decirlo.Todos se enteran. El nuevo Presidente reitera sus gags y sus tics, sus salidas impertinentes, sus frecuentes lapsus históricos y de observación de la realidad, y su trato grosero con el sexo femenino y con su propia mujer. Más encima está cayendo en lo que podríamos llamar “peligrosos lapsus ideológicos”.
En la edición del 14/03/18 de El Mercurio se publica la noticia “Terminal de cruceros de Valparaíso corre riesgo de demolición a dos años de ser construido”, reproduciendo la opinión de una abogada porteña y de Rodrigo Avendaño, abogado de la fundación Defendamos la Ciudad
Sobre la teoría del conocimiento se ha escrito una enormidad. Uno que es lego sólo ha podido leer lo que se puede entender, pues los textos más medulosos son tan intrincados y abstrusos que uno no tiene más que lanzar la toalla y retirarse en derrota. Pero de estas lecturas algo queda claro: el hombre ha andado a tientas buscando sabiduría, con el fin de dar respuestas satisfactorias a sus infinitas necesidades y demandas físicas tanto como espirituales.
